¡El Comité Ético Científico de Cuidado Animal y Ambiente UC tiene nuevo protocolo!
Esta versión tiene un instructivo con el detalle de cómo presentar una investigación a la evaluación del comité. Además, cuenta con tablas para la dosificación de fármacos y más información especializada en el uso de animales de laboratorio y en diseño experimental.
Con el fin de mejorar la compleción de los documentos para la evaluación ética de los proyectos de investigación en los que intervengan animales, el Comité Ético Científico de Cuidado Animal y Ambiental (CEC CAA) actualizó su protocolo y adjuntó un instructivo que simplifica el proceso. También se incluyeron tablas de dosificaciones de fármacos, como anestésicos, analgésicos, antiinflamatorios de uso frecuente en procedimientos experimentales y links a páginas donde los investigadores podrán acceder a plataformas de información especializada.
“A su vez, realizamos la actualización de las secciones donde se detallan las observaciones en la plataforma de evaluación, de tal forma que coincidan con las secciones del protocolo. Esta actualización también incidirá en los miembros evaluadores del comité, ya que implicaría una revisión más eficiente”, explicó Ana María Salas Rossetti, encargada del CEC de Cuidado Animal y Ambiente de la Unidad de Ética y Seguridad en Investigación UC.
El proceso
El desarrollo de esta nueva versión fue un esfuerzo de todo el comité, liderado por su actual presidenta y académica de la Facultad de Medicina UC, la doctora Marcia Gaete, quien se dedicó a su diseño. Además, implicó consultar a distintos investigadores, como a los mismos integrantes del comité que son académicos de la universidad y usuarios del CEC-CAA. “Significó acoger sugerencias y críticas, realizar múltiples revisiones hasta que finalmente salió definitivamente a la luz”, comentó Salas.
La encargada del CEC de Cuidado Animal y Ambiente recomendó a los responsables de los proyectos que ante cualquier inquietud pueden comunicarse a su correo. “Uno de nuestros objetivos es mantener la comunicación, a través de nuestras distintas plataformas online. Durante este tiempo, que hemos estado en trabajo remoto, nos hemos contactado con varios investigadores y es increíble lo útil de esta interacción, tanto para ellos como para nosotros”, concluyó.
Revisen el nuevo protocolo del Comité Ético Científico de Cuidado Animal y Ambiental aquí.
Imagen: Facultad de Química UC

El uso relativo de la imagen de los estudiantes, la grabación de las clases, la interacción de alumnos y las distintas formas de difusión online que pueden tener imágenes y opiniones, junto al material entregado en clase, es lo que busca proteger la información desarrollada por el equipo de la Unidad de Ética y Seguridad en Investigación UC que conforma la sección “Resguardos Éticos para los estudiantes como participantes de las clases remotas”, parte del manual del Centro de Desarrollo Docente de la VRA UC, “Recomendaciones para una Enseñanza Remota”.
El actual contexto planetario ha ampliado nuestro léxico cotidiano. Palabras como “confinamiento”, “desescalada” o “pandemia” han pasado a formar parte de nuestro acervo terminológico habitual. Y contar con nuevas palabras significa, ciertamente, que tenemos nuevas realidades a nuestro haber y nuevos desafíos. Dentro de estos vocablos encontramos uno que es bien conocido en el mundo de la ciencia y que, sin embargo, ahora se nos hace presente y nos enfrenta a interrogantes éticas: Zoonosis. La definición académica de este término es simple, se dice de “todo conjunto de enfermedades que pueden ser transmitidas a los humanos por cualquier especie vertebrada no humana, como mamíferos, pájaros, reptiles, anfibios y peces” (Britannica 2018). Las implicancias éticas de la zoonosis, en cambio, son más complejas.